La exposición a fallas de seguridad informática puede desatar consecuencias graves en toda la cadena productiva. Según advierte el Foro Económico Mundial, los riesgos tecnológicos en las empresas del sector exportador están fuertemente interconectados, por lo que una sola anomalía provocada por ciberdelincuentes tiene el potencial de paralizar operaciones completas.

Un análisis de Vigilantium a 801 sitios web pertenecientes a 679 empresas exportadoras peruanas (con facturación anual de entre US$ 20 millones y US$ 355 millones) reveló que 350 presentan niveles de riesgo medio, alto o crítico. Las industrias más afectadas son manufactura, agroindustria, logística, comercio exterior y pesca. En total, se detectaron 1,209 vulnerabilidades visibles desde el exterior de las organizaciones.

Principales amenazas identificadas

  • Shadow IA (Inteligencia Artificial no autorizada): 1 de cada 5 empresas registró incidentes vinculados al uso no supervisado de aplicaciones de IA por parte del personal. Al ingresar datos corporativos internos en herramientas externas para mejorar la productividad, los colaboradores exponen información confidencial sin que el área de TI tenga visibilidad del problema.
  • Falta de conexiones seguras (278 empresas): Sitios que no fuerzan el protocolo HTTPS y carecen de pruebas de seguridad activas.
  • Fallas de configuración y software obsoleto (205 empresas): Vulnerabilidades a ataques de clickjacking, versiones desactualizadas de PHP y carpetas o archivos privados expuestos al público.
  • Inyección de código y filtrado de datos (87 empresas): Riesgo de manipulación de bases de datos, extracción de información sensible e inserción de contenido malicioso en las páginas.
  • Ransomware y secuestro de credenciales (10 empresas): Control remoto no autorizado del servidor, interrupción del servicio y acceso a sistemas mediante robo de claves.

Recomendaciones para mitigar el riesgo

  • Cumplimiento y normativas: Corregir las vulnerabilidades detectadas, documentar los cambios y alinearse a marcos legales (como protección de datos personales o PCI-DSS) para evitar sanciones.
  • Actualización de sistemas: Migrar a versiones de software con soporte activo del fabricante y retirar componentes obsoletos sin mantenimiento.
  • Protección contra fuga de datos: Cifrar adecuadamente los sitios, utilizar solo protocolos seguros, restringir el acceso a archivos sensibles y realizar auditorías periódicas.
  • Defensa ante ransomware: Aplicar parches de seguridad inmediatos, aislar servicios vulnerables, realizar copias de seguridad continuas y segmentar la red.
  • Control de accesos: Eliminar usuarios y claves por defecto, implementar autenticación de doble factor (2FA), exigir contraseñas complejas y auditar las cuentas con privilegios.